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HUMOR

 

MADRE
 Todo lo que necesite saber lo aprendi de mi Madre
 Mi Madre me enseño a APRECIAR UN TRABAJO BIEN HECHO:
 "Si se van a matar, haganlo afuera. Acabo de terminar de limpiar!!!"
 Mi Madre me enseñó RELIGION:
 "Mejor reza para que esto salga de la alfombra"
  Mi Madre me enseñó LOGICA:
 "Porque yo lo digo, por eso"
 Mi Madre me enseñó PREDICCIONES:
 "No te pongas calzones rotos por si llegas a tener un accidente"
 Mi Madre me enseñó IRONIA:
 "Segui llorando y yo te voy a dar una razon para que llores"
 Mi Madre me enseñó OSMOSIS:
 "Cerra la boca y come!!!"
 Mi Madre me enseñó CONTORSIONISMO:
 "Mira la mugre que tenes en la nuca"
 Mi Madre me enseñó METEOROLOGIA:
 "Parece que un Ciclon paso por tu cuarto"
 Mi Madre me enseñó EL CICLO DE LA VIDA:
 "Te traje a este mundo, y te puedo sacar de el"
 Mi Madre me enseño MODIFICACION DEL COMPORTAMIENTO:
 "Para de actuar como tu padre!!!"
 Mi Madre me enseño ENVIDIA:
 "Agradece los padres que tenes. Cuantos chicos en el mundo no tienen unos
 padres tan maravillosos como vos!"

 

DIME CÓMO REACCIONAS ANTE UN CONTESTADOR AUTOMÁTICO, Y TE DIRÉ QUIÉN ERES

 

¿Nunca os habéis fijado que la gente reacciona de formas muy diversas cuando llama por teléfono pero no contesta quien el quería sinó un contestador automático? Vamos a hacer un repaso de las reacciones más habituales.

 

EL TAJANTE: ya está hasta los cojones de tanto contestador y tanta leche. Simplemente, cuando ve que no hay nadie al otro lado de la línea con quien quedar esta noche, cuelga y punto, sin siquiera escuchar el mensaje. Es el más habitual.

 

LA MARUJONA: también está harta de contestadores, y actúa igual que el anterior, pero antes escucha el mensaje, para así poder criticarlo y comentarlo con sus amigas. Suele ser mujer.

 

EL INDECISO: se sorprende, y por lo general su mensaje consiste en 5 o 6 segundos de silencio apremiante, a veces con algún titubeo del tipo "estooo..., yo..." hasta que se decide a colgar. Típico de personas tímidas.

 

EL INGENUO: cuando algún gracioso deja un mensaje del tipo "¿Sí, diga?", este va y se lo cree. Se pasa un rato hablando, hasta que se da cuenta de que nadie le contesta. Lo peor es que no lo asocia con un mensaje malintencionado, sino con que se ha cortado la línea, o, simplemente, le has colgado. En este último caso pueden enfadarse, así que cuidado.

 

LA QUE NO SE CALLA NI DEBAJO DEL AGUA: suele ser mujer, y le da igual que sea un contestador o que no. Ella se empieza a enrollar hasta que se cansa, y después ya le llamarás tú para decirle qué te ha parecido el discurso. Conozco un caso concreto en el que, de tanto hablar, el contestador sencillamente le colgó (supongo que debería haber sobrepasado el tiempo reglamentario). El siguiente mensaje era de la misma que había llamado antes diciendo "pero, ¿será posible que el cacharro este me ha colgado? Como te iba diciendo...", y seguía con el rollo. No os riáis, no, que es verdad.

 

EL TACAÑO: es parecido al tajante, pero a veces deja mensaje, generalmente conistente en un casi inaudible "joder" o un "mierda", ya que sabe que ha desperdiciado una llamada, y que se la van a cobrar igual sin haber hablado con quien quería. Lamentable, pero id con cuidado, porque es capaz hasta de pediros que se la paguéis.

 

EL NORMAL: puesto que no estás, te deja un mensaje diciendo que le llames, o que ya lo hará más tarde, o diciendote, de forma breve, lo que te quería decir. Así es como debería ser, pero por desgracia es el menos habitual.

 

EL LISTO: en vez de dejar el mensaje, se pasa dos minutos diciendote que sabe que estás ahí, que cojas el teléfono por favor, y que lo que te tiene que decir es muy importante. Al final, puesto que no contestas, ya que no estás, se cansa y cuelga, pero siempre tiende a pensar que estabas allí y que si no has contestado ha sido porque no te ha dado la gana, y por lo tanto se enfada. Intenta devolverle la pelota, a ver qué pasa.

 

EL PRINGAO: similar al anterior, pero no se entera de que es un contestador, sino que se cree que te estás quedando con él. Al final, se cansa de decirte que lo agarres, y también se puede enfadar.

 

LA PARIENTA DESPUÉS DE MARCHARSE POR UNA DISCUSIÓN FUERTE: igual que el listo, se pasa dos minutos diciendote que sabe que estás ahí, que cojas el teléfono de una puta vez, o que si no pide el divorcio. Antes de colgar, llora y hace un poco de teatro ("sólo me querías por mi dinero", o "sólo me querías para follarme" y "que te zurzan"), para que le des lástima. Lo malo (o bueno, según se mire), es que cuando llegas y escuchas el mensaje ya es demasiado tarde.

 

EL PRÁCTICO: es como el normal, pero a veces incordia. Suéle dejar mensajes del tipo telegráfico, que terminan siendo jeroglíficos, y si era algo importante y no lo has cumplido (puesto que no has entendido ni jota), se enfada. Lo mejor en estos casos es hacer un cursillo acelerado de descifrado de mensajes telefónicos.

 

EL ESCUETO: es una variante, peor si cabe, del anterior. Su mensaje típico: "hola, soy yo. Cuando puedas, llámame". Entonces viene cuando escuchamos el mensaje y, o bien no reconocemos la voz del que lo ha dejado (ya sea porque hace tiempo que no le vemos, o porque, dada la brevedad del mensaje, no da tiempo), o bien no nos acordamos de su teléfono. Nuevamente, si no le llamamos por culpa de la poca información que nos ha suministrado, creyendo que somos Rappel o algo así, se nos puede enfadar. Pa mear y no echar gota, vamos.

 

EL GUARRO: suele dejar mensajes poco decorativos y que encima se cree que hacen gracia, como eructos, pedos sobaqueros artificiales, etc. Normalmente se intuye quién es, así que llámale y métele la broca.

 

EL IGNORANTE (o simplemente imbécil): suele ocurrir cuando el mensaje no es tuyo, si no de la operadora. No se entera de la película, y después de escuchar el mensaje con suma atención, exclama sorprendido: "como dice? oiga, quien es? no es este el numero 000 00 00? Pepe, estás ahí?". A veces, en cambio, simplemente va y dice: "perdone, me he equivocado de número", pero vuelve a llamar, y entonces, a lo mejor, se da cuenta. Si no, entonces dice todo eso que he puesto antes, o llama al técnico porque se cree que se le ha estropeado el teléfono. Patético.

 

EL INFANTIL: sabe perfectamente que a esa hora tú nunca estás en casa, pero le hace ilusión dejarte un mensaje en el contestador. Generalmente, el grado de estupidez de dicho mensaje es directamente proporcional al grado de aburrimiento del sujeto en cuestión en el momento de hacer la llamada. Es como un crío.

 

LA QUE AHORA SE ENTERA: tiene una mentalidad similar al anterior, pero es mujer, normalmente mayor. Su mensaje suele ser "que dice? Anda, coño! Ahora resulta que el Pepe tiene un contador de esos, o como se llame. Nenaaaa! Ven, que el Pepe ahora tiene contestador. Vamos a dejarle un mensaje", y te sueltan la primera parida que se les ocurre. Cuando lo escuchas, o bien te entran ganas de reír, o de llorar. Lo peor es que si poco después te la encuentras por la calle, te parará para comentarte la jugada, que cuando te lo pusiste, que cuanto te costó, que si va tan bien como dicen, que que te pareció su mensaje y que ya te enviará más. Procura hacerle entender que no es necesario, o no pararás de encontrarte mensajes del tipo INFANTIL.

 

EL GAMBERRO: es el típico que quería llamar para gastarte una broma pero se lleva un chasco, tras lo cual decide dejar mensajes tales como amenazas de muerte o violaciones, o solicitudes de rescate por un supuesto secuestro. Si tienen ganas de joder, llaman diciendo que son del concurso tal, y que por no estar en casa hemos perdido un premio de 5 millones de pesos. Lo mejor es asegurarse, así que, antes de tirarte de los pelos, llama a la telefónica y pregunta si te pueden localizar esa llamada.

 

EL PESADO: se desespera al comprobar que no estás, y se pasa la hora siguiente llamando cada 5 minutos. Ni siquiera se molesta en dejar mensaje, y resulta molesto y agobiente.

 

 

 

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